Sera absurdo negar que, en la
actualidad, en la vida de la Administracin Pblica, las relaciones pblicas son
un componente imprescindible. Y as, de esta manera, la mayora de los
Organismos pblicos cuentan con una Oficina de Prensa, Gabinete de Relaciones
Pblicas o unidad equivalente y, por supuesto, una importante partida para
gastos de representacin, gastos de protocolo y gastos para campaas
publicitarias.
El problema no radica en la
existencia de estas partidas sino en el uso que se haga de ellas. El fondo de la
cuestin es si los gastos de representacin, los de protocolo y las campaas
publicitarias responden a una necesidad lgica o, en cambio, significan un abuso o se
utilizan al margen de los fines institucionales o sencillamente se usan de forma
alegre, desproporcionada y alejada del principio de austeridad.
De hecho, los gastos de
representacin y gastos de protocolo tienen la condicin de gastos tpicamente
discrecionales, es decir, el disponente goza de un amplio margen de criterio
para su empleo, sin que puedan alzarse controles jurisdiccionales sobre su
utilizacin. Es por este motivo que, ms que nunca, estos gastos deben basarse
en el sentido comn y en una utilizacin racional alejada de la megalomana y el
despilfarro.
En este ltimo mes se ha
hablado mucho de austeridad en las cuentas pblicas, especialmente en el
Ayuntamiento de Ciutadella, donde el partido UPCM ha presentado una propuesta en
este sentido.
Como era de esperar todos los
partidos han aplaudido el espritu de la propuesta, aunque no el detalle, y
todos, sin excepcin, han proclamado la necesidad de una poltica austera por
parte de las administraciones pblicas.
Pero como suele suceder, una
cosa son las palabras y otras los hechos, por eso es necesario aterrizar y
analizar cmo andamos de austeridad en el Consell insular, la mxima institucin
de Menorca y, lgicamente, para este anlisis es preciso referirse al
recientemente aprobado presupuesto de 2008.
Si cogemos el texto de los
presupuestos, podemos leer en la pgina 27 del primer volumen una partida de
675.629,51 que textualmente se van a dedicar a Assignaci i despeses de
representaci (cuenta 10000). Ahora insisten, desde el equipo de gobierno, que
esta partida es la que hace referencia a los sueldos de los consellers, de los
del gobierno y los de la oposicin. Si esto es as, hay dos cuestiones que no
cuadran. La primera es el nombre. Desde cuando los sueldos de los consellers
son gastos de representacin? Y la segunda es el importe. Si la presidenta
(pgina 22 del segundo volumen) cobra 65.077,33 , los dos vicepresidentes
cobran 62.006,00 , los ocho consellers restantes del equipo de gobierno cobran
61.594,00 cada uno, slo el equipo de gobierno ya nos cuesta 681.841,33 y si
a esto aadimos los 123.600,00 de los consellers de la oposicin, que tambin
entran en esta partida de Assignaci i despeses de representaci el resultado
es que alguien no va a cobrar a final de mes.
Otro dato que nos debe ayudar
para discernir el grado de austeridad del Consell insular es lo que nos cuesta
el enorme entramado de directores insulares y cargos polticos que, sin asumir
todava ninguna competencia adicional, estn en nmina del Consell insular. En
conjunto, su coste es de 1.335.582,66 , que aadido a los sueldos de los
consellers del equipo de gobierno, tenemos que el coste de la estructura
poltica de nuestro Consell insular es superior a los dos millones de euros. La
pregunta es obvia, es esto razonable? Se podra reducir esta cifra con una
estructura menor? Se resentira el servicio a los ciudadanos si se prescindiera
de una parte de esta estructura? Cada cual que se
responda.
Por otra parte, tenemos las
partidas de gastos de protocolo. Es inquietante descubrir el aumento que ha
supuesto esta partida en el 2008 en comparacin con el presupuesto de 2007.
Mientras que para el ao 2007 estaba previsto tener unos gastos de protocolo de
30.600 , vinculados nicamente a presidencia; para el 2008 esta partida en su
conjunto alcanza los 138.212,12 . A nadie se le escapa que este aumento, del
orden del 450%, es del todo desmesurado e injustificable. Por qu en el ao
2007 esta partida era de 30.600 y ahora tiene que ser de 138.212,12 ?
Y otro punto que tambin llama
poderosamente la atencin es el gasto que el Consell insular ha previsto para el
genrico concepto de Difusi i Campanyes de divulgaci. Se trata de campaas
publicitarias que, en muchos casos, slo buscan beneficiar a medios afines y a
promocionar, con cargo al erario pblico, al partido del gobierno. Para este fin
el Consell insular tiene previsto dedicar la nada despreciable cifra de
506.841,41 . Lo peor del caso es que todo este dinero dedicado a pura
propaganda no revierte, apenas nada, en el ciudadano. Es dinero, en muchas
ocasiones, vaco de contenido y despilfarrado sin ningn pudor. Es el caso, para
poner un ejemplo, de la campaa del Govern balear de promocin del nuevo
logotipo. Estamos mejor los ciudadanos ahora, despus de esta campaa, que
antes? En qu nos ha beneficiado esta campaa?
En definitiva, estos son slo
algunos ejemplos que pueden ilustrar, para mejor opinar, sobre si nuestro
Consell insular lleva a cabo una poltica austera o no. Con estos datos, que
cada cual se cree una opinin al respecto.
Antoni Camps
Casasnovas
Conseller del Partit Popular